martes, 28 de febrero de 2012

¿Cuál es, exactamente, el zafu apto para mi?

Fabricado de propia mano, o comprado en un comercio, la adquisición de un zafu (almohadilla para la meditación sentada o zazen) es asunto que conviene considerar con cuidado. No hay dos cuerpos iguales (uno siempre se distingue de los demás por sus ancas y muslos, piernas y brazos, la espalda, los pies: todo eso de longitud y latitud distintas según cada quien). En consecuencia no hay dos zafus que "tengan" que ser iguales. La imagen convencional de uniformidad en materia de zafus, indumentarias y posturas le ha hecho mucho daño a la comprensión y a la práctica del Zen. El Zen, al contrario, es "el punto" preciso en que cada uno orienta y encuentra su propia realización de forma singular (personal e intransferible, como el DNI). Y eso incluye, entre otras cosas, el soporte sobre el que sentarse. Nada más variado y heterogéneo que una sala de meditación poblada de practicantes que se han tomado el trabajo de verificar cuál es su postura y su zafu correctos.

Siempre recomiendo elegir el propio zafu recién un tiempo después de haber comenzado una práctica sostenida. De esa forma, es más fácil entender:
- dónde exactamente apoyar las nalgas, dependiendo de muchos factores como: el tamaño de mis caderas, la mayor o menor amplitud de la pelvis, el variable tamaño y vigor de mis muslos, las características de mis tobillos, etc.;
- cuál es su diámetro y grosor del zafu más aptos en mi caso (cosa que sólo se averigua por ensayo y error, usando almohadones en casa, suplementados por mantas, esteras, etc.);
- de qué forma actúa ese soporte que es el zafu: si como círculo en cuyo centro clavo los huesos isquiones (en caso de nalgas considerables, poca abertura pelviana, piernas poco ejercitadas); si como cuña metida en la punta de mis nalgas (si tengo buena abertura de pelvis y musculatura suficientemente desarrollada en pectíneos, abductores y sartorios); o si como montura entre los muslos (si estoy sentado en seiza, o postura del diamante, vale decir sobre los talones).

De manera superconcreta y económica, Giacomina acaba de preparar este verdadero manual de fabricación de zafus, en dos opciones. ¡Gracias en nombre de los eventuales interesados!

Instrucciones para hacer un zafu

OPCION 1

MATERIALES
· Tela sugerida para la cubierta: un material robusto. Una mezcla de algodón poliéster, por ejemplo, o gabardina, o algún tipo de lona (tradicionalmente un zafu es de color negro, pero puede variar de acuerdo al gusto personal).
· Relleno sugerido: o bien kapok (material similar al algodón, es el fruto del ceibo), o bien buckwheat (semillas de trigo sarraceno) y hasta cuentas de plástico. También se sugiere algodón natural, aunque actualmente no es fácil de conseguir, así como vellón siliconado.
PIEZAS BÁSICAS
1. Paño con una longitud de 220 cm de largo y 7 cm de ancho (añadir 1 cm para la costura).
2. Dos círculos de tela, cada una con un diámetro de 30 centímetros.

Ahora viene la parte difícil: hacer los pliegues al rectángulo. Una vez plegada, cada sección debe medir entre 20 y 21 cm. Es importante estar muy atentos mientras se pliega la tela, tratando de hacer los pliegues con la mayor precisión posible. A continuación, hay que tomar la pieza rectangular de tela y colocarla sobre el puesto de trabajo. Planchar la tela si es necesario. Para hacer los pliegues un poco más fácilmente o con más precisión, conviene medir 10 cm desde el borde corto de la tela, y hacer una marca. Medir 4 cm desde esta marca, y hacer una nueva marca. Medir 5 cm desde esta marca y hacer una más. Medir 4 cm, medir 5 cm… Y así repetir las marcas, como muestra el esquema, de acuerdo a lo programado, hasta que obtener marcas para 20 ó 21 pliegues.

Cada uno de los dos bordes más extensos de la tela rectangular larga debe ser plegado tres dobles veces, pero dichos pliegues no deberían ser cosidos juntos. Deben superponerse el uno al otro entre 6 y 7 cm, cuando a la tela rectangular se le cosen los dos círculos. Luego hay que coser los dos lados de la tela rectangular y quitar las agujas.
Tomar uno de los círculos y usar agujas para sujetarlo a la tela. Sujetar cada círculo al paño rectangular, cosiendo alrededor del círculo al menos tres veces. Luego repetir el mismo procedimiento con el otro círculo. Cuando se haya hecho, se debería tener un zafu que está volteado al revés. Debe haber un hueco a un lado del cojín (donde los bordes rectangulares se sobreponen el uno al otro): usar este hueco para rellenar el zafu con kapok. Si no tiene kapok, se puede usar alguna otra fibra para llenar el zafu. Rellenar bien el zafu, puesto que es importante que el cojín no se ablande mucho al practicar zazen.


OPCION 2

¿Cómo hacer un zafu?
La funda: debe ser de una tela fuerte que no resbale.
Vamos a cortar primero dos círculos de tela de 32 centímetros de diámetro cada uno. Un centímetro de cada lado queda sobrando para la costura. Así, el diámetro de esta pieza será en realidad de 30 centímetros.
A continuación, vamos a cortar una pieza de forma rectangular cuyas medidas sean entre 15 y 25 centímetros de ancho por 160 centímetros de largo. El ancho de esta pieza va a determinar la altura del zafu, lo cual tiene directa relación con la longitud del fémur del practicante. Cabe insistir que esta altura es variable. Así, el ancho de esta pieza más o menos está entre 15 y 25 centímetros (más 2 de margen, para la costura de cada lado). Ahora se hacen marcas a lo largo de la tela rectangular, cada 3 y cada 6 centímetros. Las marcas de 3 centímetros van a ser pinzas o pliegues y la suma de las marcas de 6 centímetros va a dar la circunferencia real del almohadón.
Se fijan los pliegues con alfileres. Luego se van colocando alfileres para fijar el borde de la tela a una de las tapas circulares primero y a la del otro lado después: ya nos queda la forma del zafu. Sólo falta coser las tapas a la pieza cuadrangular que tiene los pliegues.

Si lo hicimos bien, tiene que sobrar un poco de la tira cuadrangular de tela (entre 8 o 10 centímetros), la que luego lo doblaremos hacia adentro, cerrando la abertura que queda para rellenar el zafu.

Cosemos los círculos a la tira de tela (siempre dejando la abertura de costado) y la funda ya está lista. La damos vuelta para que queden las costuras del lado de adentro.
Está muy bueno coser una pequeña tira extra de tela que pueda servir como agarradera. De paso tapará la abertura. A veces se usa esta agarradera de color blanco y se pinta en ella el nombre del dueño del zafu.

2 comentarios:

  1. A mi particularmente prefiero los zafus rellenos de miraguano, porque es un material transpirable, impermeable y por supuesto natural, pero he visto otros rellenados con rayón, no se exactamente las cualidades del rayón, pero sé que el relleno original del zafú es miraguano.

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  2. Hola soy de chile y quiero conseguir miraguano. ¿como lo puedo hacer?

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