miércoles, 14 de noviembre de 2012

Japón: ¿oriental u occidental?

Nadie duda de que Japón es un país difícil de definir. Ello origina explicaciones de todo tipo, sin que falten las injustificables. Entre las afirmaciones discutibles sobre las características de Japón hay dos que escucho repetir a menudo, sin demasiada conciencia de lo que cada una implica: a) que es un país 'oriental'; b) que es un país completamente 'occidentalizado'. Quisiera agregar (en este momento con brevísimas palabras) una tercera afirmación, obvia si se quiere, pero que ayuda a situarse en relación con las dos anteriores: Japón es un país asiático, dotado de estructura institucional mixta (algunos llegan a afirmar que Japón es un país de cuño occidental localizado en Asia). Se trata de un país étnicamente parecido a China y muy parecido a Corea. Es al mismo tiempo, en lo institucional, un país diferente de Corea y muy diferente de China. Existe consenso entre los investigadores para afirmar que Japón lleva siglo y medio sin perder pisada respecto de los países 'occidentales', de los que se viene inspirando: una institución imperial calcada de la monarquía parlamentaria inglesa; un sistema administrativo similar al imperante en Francia desde la reforma napoleónica; entre 1891 y 1945 una constitución afín a la ideología del régimen de Bismarck y, a partir de 1947, la actual constitución, de fuerte impronta norteamericana, la cual guía también un régimen de coordinación entre tecnología y producción que lleva el sello inconfundible de la potencia del norte. ¡Mucho 'occidente' lleva en sus entretelas este país asiático! Aunque, al mismo tiempo, su sistema institucional lleva en sus costuras el hilo del confucianismo chino, al cual muchos observadores consideran la verdadera y perenne ideología del poder en Japón desde hace siglos, sistema de valores y creencias a veces conocido como 'japonismo'.

Esto que digo parece muy abstracto. Lo traigo a colación para poder explicar el caso del violín. Los instrumentos de cuerda (viola, violín, violoncelo y contrabajo) son los más estudiados por la juventud japonesa, desde hace largo tiempo. Casi no hay familia de clase media que no oriente a alguno de sus hijos al estudio de alguna cuerda. Es conocido el 'método Suzuki', que permite comenzar el estudio del instrumento con sólo tres años. Y es sabido en Europa con qué frecuencia instrumentistas japoneses ganan concursos para jóvenes talentos. Este hecho sólo puede sorprender a quien piense que Japón es un país 'oriental' y que sus habitantes debieran preferir el 'koto' o el 'shamisen' (cosa que ocurre, aunque con menor frecuencia que en el caso de las cuerdas). Japón es sencillamente un país de Asia que ama al violín. En eso, y en una serie de otras cosas, se trata de una nación más 'occidental' que, por ejemplo, Perú, México o Brasil, a quienes nadie discutiría su pertenencia al Oeste.

La partición Este-Oeste hace aguas. Es tan añeja y discutible como la Norte-Sur.

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